El intelectualismo moral fue defendido por Sócrates y hace hincapié en la importancia de la “virtud”. En su enfrentamiento con los sofisas, Sócrates defiende la existencia de una serie de elementos comunes que permiten definir de manera unitaria diferentes conceptos, de modo que se pueda establecer un criterio necesario para no caer en el relativismo de los sofistas. Dicho de otro modo, sostiene que hay una relación entre todas aquellas cosas consideradas, por ejemplo, “bellas” y que es precisamente esta relación la que las caracteriza y permite diferenciarlas de las cosas que no son bellas. Este principio, por lo tanto, alude a la idea de la verdad, a aquello que realmente existe. Así mismo, ello implica que se puede llegar a conocer estos conceptos y contrasta, también, con la postura de los escépticos (recordando a Gorgias). A partir de lo dicho, Sócrates relacionaba “virtud” con “conocimiento”, lo que significa que es necesario conocer la definición de bien para poder actuar correctamente. Del mismo modo, es imposible obrar mal si se conoce la definición de bien. Por otra parte, afirma que el ser humano busca siempre su propio bien pero que la búsqueda de su beneficio puede confundirle y moverle a obrar mal. Por una parte, aquellas “definiciones verdaderas” de las que Sócrates hablaba, dan pie a la teoría de las ideas; por otra, la doctrina del intelectualismo moral es aplicada por Platón al contexto político ateniense.
Heeeeyyyyyyyy!!!!
Carmen!! Na, que me aburía y he dicho "voy a escribirle un comentario a Crmen" y te lo he escrito....
Bueno, sí, muy interesante tu blog y eso... Si... Ejem...
Pues nada. Que PEACE AND LOVE forever!!!